YEEZY KNT RNR BT: decimos sí (Opinión)

Cada nuevo lanzamiento que viene emparado por el endorso Yeezy sabes que será objeto de debate en las redes sociales. Y ese ha sido el caso del último drop de la firma alemana. Las YEEZY KNT RNR BT son una modificación en caña alta de las KNIT RNR que pudimos ver hace un tiempo. Conservan los principales atributos de la misma (una silueta en la que predominan las líneas curvas pero combinadas con motivos angulosos), el aporte al diseño que hace el uso del material, la forma de calcetín que busca abrazar el pie… Pero lo actualiza con un formato bota que rompe el esquema visual de la original y que ha disparado, como no podía ser de otra forma, las reacciones.

Lo cierto es que a primera instancia las críticas son válidas porque el añadido en forma de bota lo que hace es ir en contra de la naturaleza primigenia de esta zapatilla. Mientras que las RNR se anclan en el universo de lo estiloso y, por qué no decirlo, hasta minimalista en cierto punto, la versión BT es brutalista y maximalista y contradice lo que debería ser una zapatilla con knit.

Además, la construcción en caña alta parece no guardar una coherencia visual y conceptual con su hermana de caña baja, si no que se asemeja más a una especie de construcción frankestein.

Sin embargo es en esas contradicciones en las que empieza a cobrar sentido. La versión BT busca hacer del más es más. Porque las BT no son una versión vitaminada de las RNR, lo que son es la versión sublimada de lo qué es una bota. Es por ello que es tosca e incluso, y nos atrevemos a utilizar un calificativo aquí, fea.

Las YEEZY KNT RNR BT son un ejercicio de diseño (no el más original ni vanguardista, pero sí admirable dentro de una firma generalista) que busca romper los límites de la convencionalidad, especialmente en un contexto de hype en el que los referentes mayoritarios tienden a ser los mismos. Posiblemente le penaliza la polarizante figura de Kanye West respecto a la cual o te adhieres o te enfrentas.

En cualquier caso, en un contexto en el que (pese a perder tracción comercial), una zapatilla en la línea de las 350 seguiría haciendo ruido y logrando números, es de agradecer que un grupo con la cuota de mercado como adidas se lance a producir siluetas como ésta, que gustarán más o menos, pero aportan algo diferente.