¿Tienen sentido los eventos de zapatillas?

Antes de nada, la respuesta es sí. Todo evento que sirva para dignificar la escena de las sneakers en España, bienvenido sea. El esfuerzo, la dedicación y la pasión nunca restan, siempre suman.

Y, una vez dicho esto, nos volvemos a preguntar. ¿Tienen sentido los eventos de zapatillas? Este fin de semana se ha celebrado uno de los saraos destacados en la escena sneaker española (que no el único). Cuando un acto de este tipo de repite en el tiempo, es costumbre que comiencen las comparaciones -con otros similares, tanto nacionales como internacionales- y entre distintas ediciones. Y así, llegan los comentarios esperables: “pues el año pasado fue mejor”; “esto ya no tiene sentido”; “esto está muerto”; “pues yo me lo he pasado debuti”.

Lo cierto es que, muy probablemente y a día de hoy, las concentraciones de amantes de las sneakers no tienen un sentido claro y definido, por lo menos en nuestro país. ¿Por qué?

1. El propósito general de estos eventos.

Nunca queda claramente definido para que se organizan. ¿Para poder comprar zapatillas? ¿Para disfrutar de modelos que, de otra forma, no podrías ver en persona? ¿O para aprender más de historia de las zapatillas? ¿O simplemente, para pasar un buen rato, ver a amigos y ampliar círculo? Seguramente para todo ello. Pero el no definir un propósito claro, convierte estas fechas en un mix&match de todas estas actividades, en las que ninguna destaca por encima de las otras: un muro de zapas vintage, algunos resellers vendiendo, alguna colección destacada, un DJ poniendo música y algunos stands de marca. Mucha transversalidad, pero poca profundidad que hace que, muchas veces, te vayas con una sensación de insatisfacción.

2. La idiosincracia española en el compra-venta

Si te gustan las zapatillas, un evento en el que poder comprar tus zapatillas soñadas debería ser una fecha marcada en rojo en tu calendario. Pero claro, esto es España y aquí el mercado de segunda mano es, simplemente, particular (como el patio de tu casa). Esto significa que aquí ninguno queremos no ya sólo perder dinero al revender algo (porque este mundo no es rige por esas reglas), si no que ni siquiera queremos renunciar a la máxima ganancia posible, aunque eso significa que la rueda siga girando.

 

3. España no es Londres (ni Berlín, Amsterdam, París…).

Hay que hacer autocrítica y reconocer que en España llevamos un pequeño retraso respecto a otras grandes capitales. La escena sneaker (y de moda urbana en general) no está tan desarrollada aquí como en otros países. Aunque existen tiendas, coleccionistas, marcas y medios trabajando, todavía queda camino por delante.

4. La situación geográfica de nuestro país

Aunque suene a excusa de mal estudiante, la situación de España pone difícil el alcance internacional de este tipo de eventos y ello repercute en incrementar el componente de chovinismo y endogamia que caracterizan estos encuentros.

5. Los eventos los hacemos las personas

Si queremos que un evento de estas características también avanzan con la actitud de los presentes. Aportar, sumar y crecer vs lucir, chulear o medir egos. He ahí la cuestión.