¿Son las adidas EQT Support 93-17 las sneakers del año?

Todavía estamos a comienzos de 2017 y tampoco podríamos considerarla una silueta per se (lo que son dos requisitos imprescindibles para derimir esta clase de asuntos) pero ya podríamos aventurarnos: las adidas EQT Support 93-17 son serias candidatas a ser las snekers de este año. Todavía queda mucha tela que cortar, pero buenos argumentos no le falta. Analizamos el porqué.

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Herencia

Los riesgos de actualizar una silueta con más de dos décadas de historia son varios: falta de originalidad, estropear lo que en el imaginario colectivo es un clásico, la imagen que se lanza al mercado de no innovación… Pero si se hace bien, las ventajas son también muchas. Y en este caso se ha hecho de forma excelente. Estas 93-17 recogen parte de las EQT Support 93 originales. Pero sólo lo necesario.

Modernidad

Y es que para un ojo desentrenado las EQT Support 93-17 pasan por ser una sneaker totalmente nueva. La presencia de una suela Boost, la casi ausencia de materiales técnicos en el upper y la silueta de la misma, así como la utilización de tecnologías como  el woven o el efecto micropixelado actualizan esta silueta. Estamos hablando de una zapatilla casi concebida de cero, aunque su musa haya sido esa versión OG del 93.

Versatilidad

La versión de lanzamiento de las EQT Support 93-17 destaca por la presencia de una cajonera en la zona del talón en color Ultra Red. Pese a este detalle, que es una de las señas de identidad de este modelo, adidas ya ha dado muestras de que no se va a quedar ahí y ya hemos podido descubrir nuevos colorways. La colaboración con White Mountaineering es un gran ejemplo.

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Estética

Estas 93-17 son, a nivel de imagen, un zapatillón. Aunque en lo subjetivo de la estética entran en juego los gustos personales, el trabajo final es destacable. Una estética acorde a las corrientes actuales en la que desataca un shape fino, detalles en deconstrucción como los que vemos en su upper (combinando un efecto micropixel con las rayas características de la marca), junto a pinceladas de color en Ultra Red. Todo ello con paneles de nubuck, TPU y el impacto visual que aporta la suela Boost. Una vez en el pie, el resultado final es llamativo pero, a la vez, elegante y muy ponible. Sin duda, un gran paso adelante respecto a las 93/16.

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Performance

Poco que añadir aquí. Pese a ser una zapatilla lifestyle, la construcción y la presencia de la tecnología Boost la convierte en una opción confortable para los pies.

¿Zapatilla del año?

Sólo los meses que quedan por delante lo dirán. En su haber tiene todo lo que hemos comentado. En su contra, sobre todo la posibilidad de adidas de quemar esta silueta como ya ha sucedido en el pasado con otras zapatillas que suponían un excelente trabajo global pero la avalancha de colorways las acabaron quemando. Por el momento, tiene razones para ser uno de los tops de 2017.