Review Reebok Classic Leather Legacy: peso pesado de la temporada

No engañamos a nadie si decimos que Reebok está siendo una de las marcas que está marcando el ritmo en 2020 (después de un 2019 también potente). La marca está sabiendo sacarle todo el partido a su catálogo, mientras enriquece su gama de producto con nuevas opciones y siluetas, así como colaboraciones de renombre e incluso guiños al público masivo que podríamos considerar más o menos acertado. Con todo ello, no es osado afirmar que Reebok está on fire.

Y parte de culpa del momentum de la marca lo tienen lanzamientos como el que ahora vamos a analizar a fondo en SNEAKERISM: las Reebok Classic Leather Legacy. Continuando la tradición de la firma de poner nomenclaturas kilométricos a sus modelos, estas Legacy contienen tantos detalles como etiquetas en su nombre. La pregunta ahora es: ¿pasarán a la historia estas Leather Legacy? Veamos.

Si hablamos de historia, es necesario mencionar las reminiscencias y orígenes de este modelo. Si algo sabe hacer bien Reebok es rascar en sus inicios y estas zapatillas son la prueba viviente. Con notas de las Aztec de 1979 y de las Classic Leather de 1983, Reebok ha sabido actualizar sus códigos. Lejos de ser un diseño nostálgico, aburrido o desfasado, las Leather Legacy se adscriben en los códigos actuales. Primer gran acierto por parte de la marca. Con apenas dos detalles (la mediasuela y el upper afilado) consiguen que esta zapa sea fresca y moderna, y no un remake pasteloso.

Un diseño respetuoso con la herencia y futurista

Por supuesto si bajamos a los detalles (en estas Legacy la clave está en los mismos), encontramos muchas más razones que apuntalan una estética de las que hacen girar cuellos por la calle. Desde el juego que ofrece la suela -con la presencia de acabados geométricos que simulan dentelladas- pasando por la lengüeta que encontramos en el talón (que supone tanto un elemento funcional para ayudar a la puesta de la zapa como a reforzar su imagen) o el corte bicolor que encontramos en la mediasuela.

Un elemento a mencionar de esta sneaker a nivel de diseño es el juego que se produce en su upper gracias a la combinación de elementos presentes en el mismo. Por una parte tenemos las brand stripes, que en función del modelo se presentan en dos colores diferentes. Estas se unen por la parte inferior a una banda en suede que recorre toda la zapatilla de forma transversal situada justo encima de la mediasuela. El sistema de lazado se compone de diversos elementos, como el tag de la marca (en piel sintética), un marco exterior (suede) o los plásticos de lazado en forma de dentada. No terminan aquí los guiños, pues encontramos nimios detalles en la mediasuela o en la puntera que suman enteros al resultado final.

Los materiales también merecen mención. Aunque ya los hemos ido indicando, nos encontramos una combinación realmente curiosa que va desde el suede, piel sintética, caucho, 3M o la malla que aunque tapada por la diversidad de capas presentes en el upper, supone la base del mismo y viene en ripstop.

También destacable es la cantidad de colorways que ofrece la marca, y la riqueza de los mismos. Desde opciones más ponibles como las triple white (una varienta que no puede faltar en el full run de ningún modelo y empieza a ser seña de Reebok), pasando por opciones de lanzamiento como las Laser Red o locuras como Purple/Midnigh Shadow o las Bright Yellow/Dark Blue que ilustran esta pieza. Hay una Classic Legacy para casi cada uno.

No podemos cerrar el capítulo dedicado al diseño sin hacer un aparte dedicado a la lengüeta y el acierto que han logrado en el total estético de la zapa con tan poco. Más allá de su función, la lengüeta juega en este caso un papel imprescindible a la hora de «engordar» lo llamativo de la zapa en el pie. Muy polivalente (pues se puede llevar más pegada al pie o con un look más loose), establece un juego de contrastes con la mediasuela y el upper puntiagudo. El resultado final es que refuerza las reminiscencias futuristas de estas Leather Legacy.

La hora de la verdad: ¡el on feet!

Ya que hablamos del on feet, es el momento de entrar a fondo en el rendimiento. La primera pregunta a responder es clara: estamos ante una zapatilla de lifestyle. No es una zapatilla técnica, ni aunque su punto de partida se base en modelos de la marca salidos de las pistas. Puede parecer obvio una vez que las tenemos delante o en el pie, pero no es descabellado pensar lo contrario conociendo sus referencias y también modelos a los que nos pueden recordar (que no nombraremos aquí por tratarse de otras marcas) y que sí que pertenecen a la categoría del deporte.

Una vez calzada nos encontramos con una zapatilla cómoda, gracias a la presencia de la tecnología EVA y a su upper ligero. Curiosamente, no es un modelo que sea especialmente liviano (pesa unos 355 gramos cada zapa, unos 120 gramos menos que unas Jordan III retro, por ejemplo, y unos 100 por encima de zapatillas livianas como pueden ser unas Samba OG).

Si pasamos al campo de las sensaciones, sólo podríamos catalogarlas de positivas: la construcción de la silueta abraza el pie (por ejemplo, con detalles como las almohadillas protectoras en la zona del talón) y sus líneas se van moldeando en lo que vendría siendo unas líneas onduladas: aprietan en determinadas zonas para garantizar la sujeción de la zapatilla y se ensanchan en otras para asegurar la comodidad.

Llegado el momento de elegir talla, esto tiene sus particularidades. Para los que estéis pensando en haceros con unas y dudáis sobre el sizing, podéis optar por una opción true to size u optar por medio número superior a vuestro tallaje habitual. La decisión final dependerá de lo ancho de vuestro pie y de vuestras preferencias sobre si preferís modelos más entallados o más sueltos.

A la hora de efectuar la pisada, es donde se nota el rango de precio de posicionamiento y de que estamos ante una zapatilla para el día a día, no para un uso extremo. El cushioning, sin ser incómodo, es cierto que revela que estamos ante una zapa todoterreno de gama media. Esto no representa una crítica, si no un disclaimer para los locos de la comodidad: si queréis comodidad que ofrecen modelos de 150 euros, debemos irnos al segmento de gama de los 150 euros.

Lo cual nos lleva irremediablemente a tener que hablar del pricing. Sin rodeos: la relación calidad-precio de estas Leather Legacy es excelente. Estamos hablando de un modelo que en España se vende a 89,95 euros o 99,95 euros (en función del colorway). Teniendo en cuenta el incremento generalizado de precios de los últimos años y todo lo que ofrecen estas Legacy, estamos ante una oferta de lo más interesante, ya que superan con creces a lo que podemos encontrar en ese rango monetario. Por supuesto que hay detalles mejorables (algún pequeño detalle), pero recalcamos: por este precio, ¿quién da más?

Saliéndonos de la zapatilla en sí, por ponerle algún pero ya más conceptual, nos apena la posible pérdida de identidad propia que estas Leather Legacy pueden sufrir, fruto del nombre elegido. Entendemos el porqué prescindir de la coletilla ‘Aztec’, pero esta zapa se queda demasiado alejada de las Classic Leather. Su mayor influencia son las Aztec, y en tal caso incorporan los suficientes argumentos novedosos como para ser considerada una silueta per se, sin necesidad de anclarse en el pasado.

Las claves

Si has llegado hasta aquí, seguramente no te quede mucha duda sobre nuestra opinión al respecto. Pero, por si acaso, lo resumimos: sí, estas Reebok Classic Leather Legacy merecen la pena. Con sus muchas virtudes y sus menores mejoras, son un must.

Lo mejor: upper, combinación de materiales, colorways disponibles, diseño general, look en el pie, relación calidad-precio

A mejorar: pequeños detalles, echamos en falta un nombre diferente para este modelo

Descubre la gama Classic Legacy en la web de Reebok.es.