Nike Air Huarache ‘Triple White’

Tras recibir en tiempo récord y con un packaging y un servicio exquisito, firma de la excelencia con la que se mueven en sivasdescalzo, llegan por fin las Nike Air Huarache ‘White / Platinium’ también conocidas como ‘Triple White’ o ‘Pure Platinum’.

El hype con este colorway estaba más que demostrado. Se colgó el cartel de ‘sin existencias’ casi de inmediato en todas las plataformas internacionales en las que se puso a la venta, como Size o Urbanindustry. Para lo bueno y para lo malo, Spain is different. Aquí han llegado con un poquito más de calma lo cual ha permitido medir el pulso ya de la zapatilla y, a los afortunados, hacernos con un par. Ahora la pregunta es, ¿estaba justificada la espera?

Klekt está lleno de pares a la venta, lo cual significa que ha sido objeto de reventas. Lo que le coloca el sanbenito de esas versiones que son objeto del ansia de la nueva hornada de sneakerheads (sics). Cosa que hoy en día tampoco es un gran merito.

Sin duda, las Huarache es una de las siluetas que Nike está decidida a poner en la palestra en lo que nos queda de 2014 y 2015. La nueva ola del retrorunning ha permitido que renazca y que en países como UK sean ya un fenómeno en todos los pies de la gente más joven.

Las Huarache nacieron casi como una zapatilla maldita, condenada a la muerte en una lucha entre diseñadores y marketeros, siendo los segundos los que no veían viabilidad comercial a este modelo. Cuando las Huarache estaban en la cuerda floja, se hizo una venta a modo de prueba en un maratón en Nueva York. Los pares llevados volaron –o salieron corriendo- y eso nos ha permitido disfrutar de otra obra firmada por Tinker Hatfield.

Las dudas que tenían en la marca del swoosh son impepinables: un modelo altamente tecnológico para la época, con un diseño arriesgado y casi barroco, con una serie de colores atrevidos y elementos que la convierten en una zapatilla poco convencional, como el strap en el talón.

Lo primero que llama la atención de estas Triple White es, precisamente, la elección de colores. O la ausencia de los mismos. La Huarache es una zapatilla que se ha hecho icónica por los colorway OG, concentrados casi siempre en la zona del talón mediante tres elementos/materiales: el ya mencionado strap y el neopreno y la licra del calcetín central de la zapatilla. En este caso tenemos un modelo que hace de esta ausencia su mayor juego. Mediante la combinación de distintas tonalidades de blanco da lugar a una zapatilla muy fresca, muy veraniega y original, que tiene un aire muy ‘Air Force’ y que, es más fiel a las OG que otras versiones, pero sin duda es distinta.

Una vez hecho el unboxing la primera impresión es que los dos tipos de blanco que podían servir para ganarse al apelativo de ‘platinum’ son en realidad un blanco tirando a grisáceo y un blanco roto. Hecho por otra parte totalmente esperable: de las fotos de catálogo oficial y de las fotos de Instagram siempre tenemos que rebajar las expectativas porque hay muchos kilos de filtros y Photoshop entre medias.

Detalle característico de este modelo, en las ‘Triple White’ se mantiene el juego de contraste entre patrones y materiales. Por ejemplo, la tela del empeine presenta un tramado de celdas pentagonales que ayuda a hacer menos sosa una zapatilla que, no olvidemos, es completamente blanca. En la parte trasera de la mediasuela se mantiene el relieve de topos que llega hasta el talón, y el anagrama AIR justo debajo, así como en al zona media el relieve de listas horizontales.

El primer ‘meh’ que nos vemos obligados a soltar viene con uno de los grandes problemas que azotan al sector en la actualidad. La calidad, especialmente en los retro, no corresponde en muchas ocasiones con las ansias con las que esperamos determinados modelos. Y mucho menos con el precio que pagamos. Son pequeños detalles fruto de la época industrial en la que vivimos (algún puntito de pegamento que no debería estar, algún hilillo suelto) que a muchos no les importará, pero que deben cuidarse para que el producto final sea de 10. Además, en la mediasuela ya se aprecia una tendencia a aparecer grietas y desconchados que es uno de los males actuales.

La primera puesta, debido a la construcción de este modelo, siempre es complicada. Además de la rigidez típica de un cuerpo que todavía no está acostumbrado a la horma de nuestros pies, se le une el tener que introducirlo en el calcetín tan característico de las Huarache y el strap trasero. Pero si alguna vez has calzado este modelo, no te cogerá por sorpresa.

Las Huarache son un modelo que tallan bastante justo, con lo cual siempre es aconsejable optar por medio número más. La sensación tras esta calzada inicial es que incluso un número más habría sido lo ideal, aunque es un pensamiento típico que se va desvaneciendo con el uso intensivo (todo lo intensivo que algunos coleccionistas puedan darle) al ceder los materiales y holgarse la forma.

Una vez calzadas el mayor éxito de estas Huarache es que mantienen su sello de rompecuellos (cuando consigues girar cabezas a tu paso por la calle) y a la vez son, posiblemente, las Huarache más ponibles que hayan salido hasta el momento, pues el blanco no penaliza casi ninguna combinación de prendas de vestir que se te ocurra. De hecho, para los amantes de los estilismos Miami Vice y con espíritu de capo de la droga, incluso se pueden atrever con un estilismo all-white para convertirse en pequeños Tony Montana. No lo recomendamos por el bien del buen gusto, pero la posibilidad está ahí.

En cuanto a la comodidad, si tenemos en cuenta que es un modelo de la década de los 90, no podemos esperar que sea como andar entre nubes. En comparación con las últimas innovaciones de Nike, como la tecnología Flyknit, se nota el paso de los años. Pero también que estas Huarache supusieron en su momento uno de los primeros pasos para que el del correr sea uno de los campos en los que los de Oregon son líderes. Lo mismo en lo relativo al peso: en su momento eran ligerísimas, hoy no tanto, pero tampoco es como llevar plomo.

Un pensamiento lógico es que al ser blancas en su totalidad se perdiese, como ya comentamos, el espíritu Huarache. Pero nada de eso. Siguen siendo fieles a su espíritu y además con una de las no-combinaciones de colores más llamativas que recuerde. Eso sí, tienen un aire neo-Huarache, nada que ver con la esencia de las originales.

Para los que les pueda aburrir tanto blanco en un mismo modelo la solución está al alcance de la mano y del bolsillo. Lo bueno de estas Triple White es que permiten jugar con los cordones para poder darle un toque todavía más llamativo. No hay nada peor que unos laces que rompan la armonía general del conjunto. En este caso, no hay nada que temer.

Precisamente por eso el segundo ‘meh’ no lo fue tanto. Como buen amante del coleccionismo en general se echa en falta algún tipo de material adicional en la caja, como puede ser un tríptico o material impreso. No es una queja a este modelo en concreto, si no a, una vez más, la falta de mimo en general para la gente que somos fanática de los pequeños detalles.

Ahora podemos responder a la pregunta. ¿Estaba la locura justificada? Nunca lo está. Lo cual no quita que estamos ante un zapatillón. Original, llamativo, distinto al OG pero respetando la esencia en la medida de lo posible. Y en los pies, os lo aseguramos: matador.