De la popularización del rap al boom sneaker

¿Qué tiene que ver el mundo del rap con el de los fanáticos de las zapatillas? Poco o nada, por lo menos de primeras. O todo, si rascamos un poco la superficie. En realidad, como quedó demostrado con documentales como Just For Kicks, zapatillas y rap siempre han ido de la mano (o de los cordones) y han formado parte del imaginario y estatus quo del estilo de vida de los barrios desde los 80. Rap y sneakers se escriben juntos en la misma frase, ya sea en la escena mítica de ‘Do the right thing’, en las barras de ‘My adidas’ o en la icónica portada de Sports Illustrated que se hizo eco de la ola de asesinatos por zapatillas Jordan.

Saltemos de los 80 a los late 2000 y la década de 2010. El rap está, indudablemente, de moda. En Estados Unidos lleva siendo la música de las radiofórmulas y las nuevas generaciones desde finales de los 90, alcanzando prácticamente el mismo status quo que el pop. En Europa el proceso no se ha dado en tamaña magnitud (en el viejo continente ese peso lo ocupa el indie-rock) y en España el proceso va todavía más atrasado. Pero, en los últimos años, se está revirtiendo la situación. La adaptación en nuestro país de identidades con una inspiración más yanki y la hispterización de este estilo de música está permitiendo una mayor penetración.

Hace un tiempo, y en España, mostrar tu gusto o preferencia por el rap era una cierta manera de ostracismo social en determinados ambientes, pues este estilo estaba unido a estereotipos (que se resumían a impersonalizaciones e imitaciones en cadenas de televisión generalista del prototipo del rapero en cadenas, moviendo las manos con gorras de lado).

Hoy ya no. El boom del estilo trap y la electronización del rap, así como la irrupción en la esfera mainstream de determinados nombres del rap (como Drake) o la madurez de determinadas ofertas (como Kendrick Lamar) han hecho que los melómanos y los amantes de lo independiente estén poniendo pie sobre este terreno. Esto ha coincidido con la aparición de figuras de interés para los medios en España y la entrada de millenials en las redacciones de los mismos, lo que ha permitido que nombres como C.Tangana, PXXR GVNG o Dellafuente compartan páginas en los mismos lares que utilizan nuestros padres para informarse de la actualidad. Es definitivo: el rap es música para normies.

En este contexto, las zapatillas han sido una constante en el mundo del rap pues este estilo ha sido siempre la verbalización y musicalización del estilo street. El componente de autorealización, proyección y estatus de este mundo estilístico pega a la perfección con este género. Es por ello que en esta música las referencias a las zapas han sido siempre una constante (como demuestra, por ejemplo, este artículo de Complex con los mejores droppings relaciones con las sneakers o este otro de Sneakernews sobre portadas de rap de los 80 y sneakers).

El binomio rap y sneakers es hoy más evident que nunca ya que si tenemos que pensar en quien es el nombre que ha dominado el 2015 y que más ha agitado la red (en donde hoy se juega el sneakergame le pese a quien le pese). Sí, hablamos de Kanye West y aquí ya hemos explicado la razón de su reinado.

Si en los 90 era Michael Jordan quien configuraba el mundo de las zapatillas en base a los promodels que sacaba a la cancha, hoy son los músicos y, en concreto, los raperos o, por lo menos, los que cosechan declinaciones urbanas. Uno de los ejemplos más mainstream puede ser el de Rihana y Puma y, a partir de ahí, la lista sigue: Kendrick Lamar con Reebok, Pusha-T y su colaboración dope-inspired, el ya mencionado Kanye West, Eminem y Jordan, Pharrel y adidas (y previamente su influencia en el streetstyle con Ice Cream y BBC), Wiz Khalifa y Converse… Claro que la lista es interminable y no es un proceso reciente y se inicia ya en los 80 (con los mencionados Run DMC) y podríamos añadir muchos más nombres y marcas: Master P, 50 Cent, Jay-Z, Soulja Boy, Dame Dash…).

¿Y qué ha cambiado en los últimos años, además de lo ya explicado, para que las podamos citar el rap como palanca de la mainstreaminización de las zapatillas? Podríamos decir que gran parte de la culpa la tiene la llegada de las generaciones post 2.0 al grupo de población en edad de consumir zapatillas y, por supuesto, la explosión de los medios sociales, gracias a los cuales medimos el éxito de una zapatilla en tags en Instagram y trending topics.

Es en este contexto en el que se produce un nuevo consumidor (o más bien devorador)  de sneakers, que llega a este fenómeno a través de varios canales, entre los que citamos las redes sociales, su núcleo de amigos (retroalimentado del resto de canales) y la música urbana. Esta última, a su vez, impregna muchas representaciones culturales, mediáticas y de entretenimiento que todos consumimos: televisión, deporte…

Esto es el pasado y el presente pero, ¿y el futuro? La horizontalidad del universo sneakers es innegable y, hoy en día, es un elemento común que une al moderno, al yuppie, al profesional liberal, al padre dominguero y a los adolescentes. Son un elemento textil y una herramienta de autorealización y posicionamiento personal. ¿Se rebajará el ansia? ¿Explotará la burbuja de la reventa? ¿Se limitará el consumo de falsificaciones? Son respuestas que el paso del tiempo contestará.