¿Black Friday? No, Aqua Friday

Mientras medio mundo estaba demasiado ocupado buscando algún descuento para convertir los números negros de su cuenta en rojos, Nike decidió que, para ellos, el black friday no iba a ser tal: iba a ser aqua friday. Y es que este viernes, en plena vorágine consumista, desde la marca del swoosh soltaron uno de sus bombazos más gordos de los últimos años: las Air Jordan VIII Retro Aqua. Por eso hemos querido respondernos: ¿Por qué es tan importante este lanzamiento?

Un poco de historia

Las Jordan VIII hicieron su debut en el año 1993 como parte de la temporada 92-93. Su diseño fue sorprendente desde el minuto uno. Esta zapatilla recoge el testigo de las Jordan VII en cuanto a la total ausencia de branding Nike; una vieja lucha de Tinker Hatfield que defendía que Jordan, como marca, tenía la suficiente notoriedad como para establecerse de manera independiente.

El escolta de los Bulls estrenó el colorway más mítico de su octava zapatilla signature durante el All Star Game de esa temporada. Celebrado en Salt Lake City, His Airness encestó 30 puntos aunque lo que quedó para la posteridad fue la combinación de colores de sus zapatillas. Esta cita siempre fue uno de sus escenarios favoritos para mostrar por primera vez nuevas ediciones de su modelo de calzado. Y aquí fue donde comenzó la leyenda.

La Jordan VIII (que en su versión original contó con tres colorways), también es especial por el contexto deportivo. Ese mismo año, Michael Jordan lograría el ansiado three-peat (tres anillos de campeón de la NBA seguidos), superaría la marca de los 20.000 puntos encestados con ellas en los pies y se retiraría por causas personales motivadas por el fallecimiento de su padre, para probar suerte en el baseball. Nadie imaginaría todo lo que pasaría ese año y los próximos.

Una breve review de las Jordan VIII

La mayor particularidad de las Air Jordan VIII es su sistema de doble strap situado por encima de los cordones. Es una innovación nunca vista hasta entonces y que, a nivel técnico, destaca por una cierta complejidad ya que involucra buena parte del upper. Este elemento influye directamente en el rendimiento de esta zapatilla: muy confortable para jugar pero, para mucha gente, incómoda para fuera de la cancha. Aquellos con pies anchos han experimentado molestias e incluso es una sneaker que necesita de un cierto domado antes de hacerse a ella.

Don C con las Aqua

Antes decíamos que las Jordan VIII suponía un paso adelante respecto a las VII, y también lo observamos respecto a su estética. Mientras que la anterior generación destaca por un punto de fluidez en sus líneas, por esa estilización de la silueta, este modelo es mucho más tosco o barroco: desde su lengüeta -en la que destaca ese anagrama del jumpman que parece salir de la misma debido a tamaño y relieve-, hasta la complejidad de detalles o, simplemente, sus dimensiones. Es un zapatillón (en todos los sentidos).

En su declinación Aqua, las Jordan VIII consiguieron lo imposible: un calzado altamente técnico que, sin embargo, se mantiene década tras década como una opción ideal para el campo del lifestyle. Esta zapatilla se puede utilizar tanto para competir como para vestir. Y eso ha sido, en buena medida, debido a este colorway. Posiblemente es la Jordan más equilibrada en este sentido.

La Air Jordan VIII Aqua: cuidada como una joya

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Quizás porque estemos muy acostumbrados a un ritmo frenético de lanzamientos (especialmente retros), pero el lanzamiento de estas Jordan VIII Aqua supone uno de los hitos del año, nos atrevemos a afirmar. ¿Por qué?

Aunque hemos visto bastantes nuevas versiones de las VIII Retro, su declinación Aqua ha sido una joya bien custodiada por Nike y, en concreto, por la Jordan Brand. Sólo hemos asistido a tres lanzamientos al respeto: la original del 93, la retro del 2007 y esta última. Casi quince años entre las dos primeras, casi una década hasta que la hemos vuelto a disfrutar. Ha sido imposible la sobreexposición a esta zapatilla por, precisamente eso: no nos han bombardeado. Además, este retro se produjo antes de que comenzase la locura por las Jordan numeradas, un proceso que tuvo su climax, posiblemente, hacia 2010 y que se mantendría en el tiempo en los posteriores años. Hasta que el retrobasket se vio eclipsado por el retrorunning.

Si analizamos el timing y el contexto de la anterior release (que se produjo en septiembre del 2007), podemos afirmar que el contexto no podía ser mejor. Ese año había sido bastante regular respecto a la enjundia de los retros recuperados de la línea Jordan. Pese a ello, la marca no escatimó en pares y podemos llegar a afirmar que, en aquel entonces, quien quiso hacerse con unas Aqua pudo (siempre que tuviese el dinero para ello). De hecho, hubo re-stocks sucesivos hasta bien entrado 2008. Nike hizo, con este colorway, lo que debería hacerse siempre: buena disponibilidad de unidades, pero pocos retros a lo largo del tiempo. Y no al revés.

 Con todo esto en mente, sólo podemos celebrar este lanzamiento que, por el contexto en que se está produciendo, no ha sido tan notorio como sería en otra fecha. Eso no impide que haya sido uno de los bombazos del año. Y es que con sólo un retro hasta el momento, poder disfrutar en 2015 de unas Aqua es, simple y llanamente, un notición.

Jordan VIII Aqua OG vía sneakerfiles