Kickstory: Puma Suede

1968 era el año. Nacía la PUMA Suede en Herzogenaurach, sede de la marca en Alemania (y cuya historia da para post propio). Una zapatilla que debe su nombre al material que recorre todo su upper (sí, lo podéis adivinar, suede) y que ha sido una sneaker de rendimiento y todo un icono para diferentes tribus urbanas. Una de esas siluetas sin las cuales no se explica el juego a día de hoy.

Un momento histórico

Pensadas para las pistas, pronto las Suede dieron el salto al universo del imaginario popular. En las Olimpiadas de ese mismo año, los atletas estadounidenses Tommie Smith y John Carlos lograron las medallas de oro y bronce respectivamente en la prueba de 200 metros lisos. Debido a la gran polémica social que azotaba a su país por aquel entonces, los dos deportistas decidieron llevar a cabo un acto reivindicativo, mediante el cual se mostraron descalzos y con el puño levantado sobre el podio. Mientras las miradas de todo el mundo se dirigían a esos brazos al aire o sus pies, pocos se dieron cuenta de que las Puma Suede estaban apoyadas sobre la cajonera. Nacía el mito.

De las Suede a las Clyde

Unos años después, las PUMA Suede volvían a hacer historia, en esta ocasión gracias a un patrocinio. Walt Frazier, alias Clyde, recibiría una versión de las Suede  (esencialmente más ligera y más ancha para adaptarse a las necesidades de Frazier) bautizadas en su honor, en lo que se convertiría en la primera sneaker nombrada tras un baloncestista. Las PUMA Clyde fueron un éxito de ventas inmediato y todavía hoy se siguen reeditando.

Las Suede y el hiphop

Pero si todavía seguimos vistiendo unas PUMA Suede a día de hoy, fue por todo lo que pasó alrededor de finales de los 70 y, especialmente, en la década de los 80. Esta zapatilla pasó a convertirse en objeto de culto entre los breakers y fue adoptada por crews como la Rock Steady Crew como calzado casi oficial. Así, aunque si pensamos en sneakers y hiphop nos vienen a la mente nombres como RUN DMC y las adidas Super Star, quizás el modelo más arraigado en la cultura del breakdance fueron estas PUMA Suede. De hecho, si habéis visto la serie de Netflix ‘The Get Down’ (en la que se documenta, con un estilo discutible, el nacimiento del rap), uno de los personajes principales lleva estas sneakers, así como Grandmaster Flash.

En 2013, las PUMA Suede cumplían 45 años y la marca lo celebró por todo lo alto. Junto a ACCLAIM (magazine especializado en lifestyle y cultura underground basado en Australia) lanzó un libro conmemorativo en el que contó con más de dos mil testimonios relacionados con esta sneaker. Además, la obra iba editada con detalles en suede lo que la convertía en todavía más limitada.

Estilo universal

Pero, por encima del anecdotario histórico, ¿qué tienen las PUMA Suede? Sin duda, es una zapatilla muy versátil. La combinación del suede (un material que ayuda siempre a potenciar el componente estético) y los colores a los que estamos acostumbrados a ver en esta silueta (unas Suede roja eran sinónimo de respeto en los barrios neoyorquinos durante los 80), junto al contraste que se establece con el brand stripe, hace que esta zapatilla sean tan minimalista como llamativa. Cuando ves una Suede, sabes lo que has visto.

Además, la construcción de la misma la convierte en una zapatilla ideal para el día a día. Es un todoterreno. Esa mezcla de estilo único y versatilidad es la que conquistó a los breakers y, con ellos, a las calles y al universo de la moda.

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