Kickstory: Clarks Wallabee

Pocos zapatos, por no decir ninguno, han logrado ganarse el estatus de culto entre la comunidad sneaker. Nadie, salvo Clarks y sus Wallabees. Quizás por su influencia en la escena jamaicana, quizás por el amor incondicional que Wu-Tang Clan (y en concreto Ghostface Killah) ha profanado siempre por este modelo o quizás -simple y llanamente- por su estética, el mocasín de Clarks es el tuerto en un país de ciegos.

Aunque ahora asociadas 100% a Clarks, las Wallabees fueron, de hecho, concebidas por otra compañía. Los alemanes Sioux vendían una versión de este zapato bajo el nombre The Grasshopper. Clarks y Sioux llegaron a un acuerdo mediante el cual los primeros se encargarían de la producción (en una fábrica adquirida en Irlanda conocida como Padmore & Barnes). A cambio, la firma alemana recibiría un porcentaje de las ventas obtenidas. Era el año 1967.

En un primer momento, y según diversos artículos, las Wallabees no estaban funcionando demasiado bien en su mercado original (el británico) y la marca decidió buscar nuevos horizontes. Con ese motivo, aterrizaron en Estados Unidos un año después. Con el objetivo de probar el posible éxito del zapato, algunos ejecutivos de la firma acudieron a una feria en la que descubrieron que el nombre original -recordemos, The Grasshopper- ya estaba registrado en dicho país.

Jack Rose-Smith (director de exportaciones), Bob Cullerton (presidente), Hugh Woods (director ejecutivo de Clarks Canada) y Paddy Roberts (manager de la fábrica Padmore & Barners) intentaron discernir un nuevo nombre con el que bautizar el zapato. Tras un brainstorming regado por bebidas espirituosas, una de las opciones que salió fue la de Kangaroos. En ese momento, a Roberts le vino a la mente la palabra Wallaby (en español, marsupial) y ahí desaparecieron las Grasshoppers y nacieron las Wallabees tal y como las conocemos hoy en día.

El pliego de condiciones de las Wallebees es tremendamente simple. Una suela de crepe y un upper que acostumbra a ser de piel o de suede (aunque se han visto diferentes alternativas). Inspirado en el concepto del mocasín (que se nota especialmente en la puntera pronunciada y sus ribetes, está disponible en dos alturas: caña baja y botín.

En lo relativo a diseño, las Wallabees alcanzan su climax estético con tonos ocres y de inspiración otoñal. Polivalente hasta decir basta, pocos zapatos hay que podrás usar en tan variados contextos -siempre dentro del universo casual, tanto su estructura como materiales y forma lo hacen nada recomendable en casos formales.

Pero lo más interesante de las Clarks Wallabees es su estatus de zapato de culto. Buena parte del mismo se debe a la irrupción de la marca en el mercado jamaicano, especialmente a partir de la década de los 60. Primeramente con las Desert Boots, Clarks se convirtió en la marca preferida de los rude boys jamaicanos.

Con este término se hacía referencia a la generación de jóvenes, muchos de los mismos asociados a un estilo de vida al margen de la ley, que nació a partir de esos años en la isla. La situación económica de pobreza y de aislamiento social que vivían muchos jamaicanos (motivada, en parte, por la independencia, que data de 1962), hace que surgiese este movimiento de chavales apartados del sistema y perseguidos por el mismo. Reflexiones sociodemográficas a un lado, el fenómeno rude boy ha inspirado buena parte de las tribus urbanas posteriores y la estética. En este sentido, Clarks se convirtió en el zapato de referencia de esta tribu.

Es por ello que no es de extrañar que en los 90, las Wallabees saltasen de lleno a la escena del rap americano, especialmente neoyorquino. No hay que olvidar que el rap nace, en buena medida (aunque hay todo tipo de versiones con diferencias al respecto) como consecuencia de la llegada de chavales jamaicanos a Estados Unidos (Kool Herc fue uno de ellos) que se trajeron con ellos fenómenos como las Block Parties o la técnica del toasting, que para muchos acabaría derivando en la figura del MC.

En este sentido, una de las figuras que más ha hecho por las Wallabees ha sido, sin duda, Wu-Tang Clan. Poniéndolas en el mapa, incluso llegando a protagonizar imágenes promocionales de sus álbumes, dentro del colectivo hay que destacar a Ghostface Killah. Conocido también como ‘The Wallabee Champ’ -no hace falta decir nada más, incluso llegó a lanzar en 2008 un disco homónimo a modo de recopilatorio.

Pero no termina aquí, ya que gente como MF Doom también ha demostrado ser fan acérrimo de las Wallies e incluso protagonizó una colaboración con la marca para lanzar su propia versión de este zapato. Continuando con colaboraciones, Supreme cuenta ya con varias versiones de este zapato. Y siguiendo con los ejemplos, éste ya fuera del hiphop, tenemos el caso de Wallter White. El personaje protagonista de Breaking Bard va siempre calzado con unas Wallabees, acompañándoles en su ascenso de profesor fracasado a capo del narcotráfico. Tal es su relación con estas Clarks, que su hijo hace referencia (llamando estúpidas a las Wallabees) en la página web que desarrolla para recaudar fondos para la lucha contra el cáncer de White.

Wallabee Camel Suede MENS

Mods, Rude Boys, rapers, padres… La variedad y cantidad de gente que ama las Clarks Wallabees dejan claro el estatus de culto de este zapato. Atemporal, elegante, versátil… Son sólo algunos de los adjetivos que lo definen. Pero, sin duda, el que mejor lo hace es uno: Icono.

Wallabee Boot Multicolour Suede MENS

Fuentes y artículos de interés:

https://welldresseddad.com/2014/04/11/iconic-footwear-clarks-wallabees-everything-for-everyone/

http://www.vogue.com/13365577/history-between-jamaica-and-the-desert-boot-clarks/

http://uk.complex.com/style/2013/05/style-trends-started-by-rappers/wallabees

http://www.thefader.com/2012/04/25/jamaicas-love-affair-with-clarks

Clarks.es