Air Max 95 2015 – Las sacamos a prueba

Imágenes por Jaime Ruiz. 

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Air max 95

Como 20 años no se cumplen todos los días, Nike ha decidido poner toda la carne en el asador para celebrar el aniversario de sus Air Max 95. ¿Cómo? Con el lanzamiento de las Air Max 95 Neon, una reedición casi calcada a las originales, tras las reedicions de 2010 y 2013. Un tributo que busca ser tan fiel que hasta recupera la esencia de la caja con la que se lanzó al mercado dos décadas atrás. Con este motivo, un par ha caído en nuestras manos –o en nuestros pies- y le damos caña para ver qué tal se han portado los amigos de Nike.

Antes de nada, un poco de historia.

Para entender las Air Max 95, hay que entender el contexto en el que surgen. Historia corta: a mediados de los 90, Nike vivía el auge del baloncesto, con lo que la división de running era importante pero no tanto como ahora, cuando el hobby patrio es correr maratoncitos fin de semana sí, fin de semana no. Con las Air Max 95, la marca de Oregón quería darle un giro a su serie Air Max y potenciarla hasta el infinito. Hay que tener en cuenta que lanzar un modelo rompedor (y no continuista) supone decir adiós a la herencia de Tinker Hatfield y las series Air Max anteriores. Casi nada. Para ello, le entregan el diseño a Sergio Lozano, por aquel entonces un diseñador casi novato que entra en Nike de rebote.

Con estos ingredientes, Sergio Lozano se pone a trabajar y, para ello (para diseñar una zapatilla revolucionaria) coge elementos de su entorno en busca de una historia. Por ejemplo, se basa en la anatomía humana. O, para la elección del color, en tonos que aguanten con facilidad correr bajo condiciones climatológicas adversas. De ahí que, las distintas capas de color degradado en grises, los ojales y el recorrido del cordón imiten los pulmones y costillas del cuerpo humano.

Las AM 95 no lo han tenido fácil. En España, su estética ha estado durante años ligada a tribus urbanas y lifestyles que se alejaban del prototipo de amante de las zapatillas. Pese a ello, ha sido siempre un modelo valorado por los coleccionistas aunque, en el pasado, era posible hacerse con un par en las sucesivas reediciones sin necesidad de muchas complicaciones.

Hasta ahora.

La fiebre del retrorunning y el hecho de que las zapatillas estén, objetivamente, de moda, permite que ahora las Air Max 95 sea un modelo que esté in a nivel influencers, intagramers y todos los términos que acaban en –ers. Con un precio de salida que se sitúa en la horquilla de los 160 a los 180 euros, preguntémonos, ¿merece la pena?

Diseño: OG vs Retro

Con este tipo de lanzamientos suele haber dos facciones. Los que buscan fidelidad a la versión original (los más), los que buscan algo rompedor (los menos). El que firma esta prueba opta por un punto medio (In medio stat virtus). Hacer un copypaste de un modelo de hace 20 años no es posible en su totalidad por multitud de razones, desde técnicas, hasta estilísticas. Por eso me gustan modelos que sean como el OG pero vayan un puntito más adelante.

En este caso, estas Air Max 95 Neon cumplen lo que le pido a una reedición. Podríamos decir que son bastante similares, siendo un modelo que intenta calcar la versión original, aunque hay diferencias entre ambas.

En primer lugar, se llaman Neon por motivos obvios y, los detalles en ese amarillo flúor son más vivos en este caso, lo cual ayuda a establecer un juego de contrastes mayores que, personalmente, se agradece porque el punctum de este modelo es ese amarillo. En este caso, el amarillo es ahora más neón pero menos vivo lo cual rema en la dirección conceptual que plantea este modelo al establecerse en el universo neofuturista, así como también lo hace el 3M (más brillante) que podemos encontrar en distintas zonas.

Uno de los puntos más destacados de estas Air Max cuando se lanzaron en 1995 fueron las varias cámaras de aire visibles presentes a lo largo de toda la mediasuela. Antes ya se había descubierto la trasera, pero nunca la cámara delantera. Por eso muchos puristas han destacado que este elemento es mucho más pequeño en esta edición respecto a las 95 OG. Otros dirán que la han estilizado. Lo cierto es que la cámara de aire trasera más fina le resta un puntito de macarrismo al conjunto que, para qué negarlo, es parte del encanto canalla de este modelo. De todos modos, las suelas visibles son distintas en esta reedición.

El shape también varía, pero menos, siendo aquí casi fiel al original. La puntera sufre el mal actual (más redondeada), pero el conjunto de estas 95 “nuevas” es más anguloso que en las retro, con lo cual el efecto visual total se compensa. De todos modos, como ya comenté las diferencias son mínimas.

¿Termina aquí? No. Algunos materiales también difieren. El suede de la primera “capa anatómica” del cuerpo no aguanta demasiado bien las comparaciones respecto a un modelo que salió… ¡Hace 20 años! Pero así son las cosas ahora.

Como curiosidad, las Air Max 95 Neon replican otro de los detalles icónicos de las OG. En este caso, se trata de los indicadores PSI que aparecían en la suela (20 PSI, 25 PSI y 5 PSI), que hacen referencia a las unidades de presión del aire que contiene cada burbuja. PSI son las siglas de ‘pounds per square inch’. Esta reedición incluye ese guiño a la original.

¿Conclusión final? Sí, hay diferencias, pero las lógicas, predecibles, asumibles y esperables cuando han pasado 20 años. El que quiera un calco, que tire de DeLorean. El que no, estará sumamente satisfecho con estas Air Max 95 OG.

Calidad y materiales: en perspectiva

Nos encontramos en un momento en que soltamos más dinero por nulos avances técnicos. Es el precio a pagar (en los dos sentidos) por vivir en una época en la que el continente prima sobre el contenido y todo gira alrededor de la estética. Pero estas Air Max 95 superan la barrera psicológica de los 150 euros así que, nos preguntamos: ¿merecen la pena?

Respecto a los materiales, nos encontramos aquí la clásica combinación. Un refuerzo en la puntera en un suede que flaquea un poco. Las distintas capas del cuerpo que imitan la anatomía humana mediante un degradado aparecen en nubuk. Finalmente nos encontramos el mesh en distintas zonas de la zapatilla, como puntera o lengüeta así como 3M también en este elemento o talón. En el interior nos encontramos una plantilla full-neon.

En cuanto a calidades, aunque no adolecen de ningún mal notorio en este campo, siguen demostrando algunos de los males a los que estamos ya acostumbrados. Los remates de la mediasuela presentan alguna irregularidad en forma de pegote, el suede no es el mejor que hayamos visto nunca y el acabado del interior sufre de irregularidades en algunas costuras, razón por la cual te destrozarán el pie en determinadas zonas si te atreves a llevarlas sin calcetines y ya se habla de crackeados en la mediasuela ante un uso intenso… Dicho lo cual, la calidad no es mala, todo lo contrario, pero estamos hablando de 180 euros…

En el pie

Una vez en nuestros pies, estas Air Max 95 son muy agradecidas, tanto por técnica como estética. Si un amante de las zapatillas hubiese estado en coma los últimos 20 años, se creería que es un modelo 2015.

La amortiguación (cushioning) fue uno de los puntos fuertes de las Air Max 95, siendo una zapatilla cómoda y anatómica de calzar. Parte de este hecho venía dado por el sistema “Tuned Air” que establecía presión de aire variable en función de la cámara de aire que podíamos encontrar, por ejemplo, en la suela (de ahí los indicadores PSI). No hay información sobre si esta reedición también incluye Tuned Air pero seguramente no. De todos modos, su comportamiento sí que replica el original.

En cuando a comodidad, además de lo ya comentando respecto a acabados, es un modelo que cumple. La construcción abraza el pie sin apretarlo en exceso y la pisada es suave y confortable. Aguantan bien el paso de las horas en situaciones de caminata. Obviamente, no es una zapatilla pensada para running, si no lifestyle, así que no conviene someterla a presiones o estrés innecesario.

 Respecto a la estética, es una zapatilla más polivalente de lo que los tonos neones y el escalado de grises podría hacernos pensar. Va bien con bastantes escalas de colores (aunque yo huiría de los verdes) y casa con shorts, con pantalones skinnys, con pantalones con pin-roll

 Es curioso pensar en cómo cambian las cosas y, a la vez, nada cambia. Estas Air Max 95 celebran el 20 aniversario, dos décadas, y sin embargo siguen estando vigentes a nivel estético. Y, curiosamente, han estado oscurecidas por determinados sesgos o complejos en los últimos años. Una apertura en los gustos y la ola de retrorunning que nos ha arrollado ha permitido que modelos como las Air Max 95 se abran al gran público. Y que vuelvan otra vez.