20 años de Air Max 97

El próximo 14 de diciembre Nike reeditará las Air Max 97. A punto de cumplir dos décadas de vida, la sexta silueta de esta línea está más viva que nunca. Olvidada durante muchos años por el público coleccionista, aunque amada por locura por ciertos colectivos, las 97 representan un punto álgido en la historia del diseño en el mundo de las zapatillas. Ahora, pasada la mitad de la década de 2010, lo cierto es que el paradigma estético ha cambiado y este aniversario no podía llegar en mejor momento.

Air Max 97

Era 1997 y el siguiente lanzamiento de la línea Air Max tenía una misión harto complicada. Por una parte, recuperar el brillo tras haber visto la luz unas, podríamos decir injustamente, olvidadas Air Max 96. Por otro lado, lo más importante, repetir el impacto que en su momento logró uno de los iconos de esa década: las Air Max 95. La tarea no era baladí o ligera y la llevaba en sus hombros Christian Tresser, quien fue el  encargado de firmar otros diseños de la casa como las Air Zoom Spiridon (que también han protagonizado un comeback últimamente).

La inspiración en el mundo de las zapatillas lo es todo. Tinker Hatfield se basó en el Pompidou de París para las Air Max 1. Sergio Lozano partió de la idea del cuerpo humano para diseñar sus 95. En este caso en concreto, Tresser iría mucho más allá. La década de los 90 estaba entrando en su ocaso y el mundo estaba más preocupado por saber qué le depararía el cambio de milenios. Los 2000 sonaban ya próximos pero, sobre todo, serios. Este cambio de paradigma generacional se notaba, por ejemplo, en tendencias como el neofuturismo que asolaba la estética musical. Ejemplos míticos verían la luz durante estos años, como el videoclip de Scream de los hermanos Jackson o All is Full of Love, de Björk.

En este contexto, Christian Tresser se apropió del concepto del tren bala japonés para dar forma a sus Air Max 97. El diseño de esta zapatilla en concreto representa un antes y un después. Tanto, que es difícil saber qué otorga el punctum a esta zapatilla. ¿Es el colorway plateado, lo que supuso una apuesta completamente alejada a su tiempo? ¿Son sus líneas angulosas y afiladas que coronan la continuidad de las líneas del cuerpo humano una vez puestas? ¿O es la construcción de la zapatilla en global, que combina ese aspecto ligero con un cierto tremendismo, muy en línea de las 95?

En la información oficial difundida por Nike, Michella Gatermayer (editora jefe de Elle hasta el año 2004) define a la perfección el concepto de estas Air Max 97. Como ella misma explica, se trata del brutto-bello. De un horror fascinante. Es esa combinación entre feísmo absoluto y perfección la que convierte a la Air Max 97 en una zapatilla tan especial.

Si analizamos el fenómeno Air Max 97 desde la sinceridad, es difícil hablar de fenómeno como tal. Esta zapatilla no cuenta con el amor de subculturas urbanas como puede pasar con el caso de las Air Max 97 o las Air Max Plus. Sí que es cierto que en Italia fue una silueta que gozó (y goza) de mucha aceptación mientras otros países hacían la vista a un lado. O que movimientos como el ravero o el graffiti aceptaron este modelo entre sus básicos de fondo de armario. Pero si echamos la vista atrás, en los últimos 10 años (que coinciden con un crecimiento exponencial del mundo de las zapatillas), las Air Max 97 no siempre han estado entre los modelos más deseados. De echo, algunas de sus re-ediciones como el colorway dorado que vio la luz en 2010 fueron carne de outlet y pasaron sin pena ni gloria entre el público mayoritario. Todo ello con alguna excepción como las Jacquard Rio que fueron más sonadas y codiciadas.

Pero el tiempo pasa y los hábitos de consumo y principios estéticos cambian, o directamente vuelven. El estado y devenir de la moda ha hecho que, especialmente en los últimos dos años, se produzca el caldo de cultivo adecuado para que esta zapatilla crezca en términos de buzz. Los creadores de tendencia, locos por buscar el nuevo hito, bucean en la geneología Air Max y, en ésta, las 97 llaman poderosamente la atención. Su reminiscencia vintage pero con un estilo que es todavía, a día de hoy, futurista; su colorway original y su construcción (la presencia de 3M y malla, la suela visible longitudinal para toda la construcción…) son argumentos que siguen vigentes hoy en día.

Air Max 97
Imagen vía SneakerFreaker

Con todo esto en mente, nos podemos preguntar: ¿es una buena o una mala noticia que se re-editen las Air Max 97? En primer lugar, siempre que se produce un retro de un modelo que lleva tiempo sin ver la luz, se produce el mismo efecto. Si quitamos a los resellers y agoreros de la ecuación, lo primero que debemos decir es que es muy complicado que un modelo se queme a través de lanzamientos retro. Ni siquiera se puede decir que pasase con, por ejemplo, las Jordan III, que fueron tan usadas que Nike tuvo que cesar su lanzamiento durante un tiempo. O, por ejemplo, con las Air Max 95 que volvieron a ver la luz en 2015. En ese caso, la zapatilla incluso llegó a ver los outlets y ni aún así podemos decir que se haya masificado o haya perdido su halo mítico.

Muy al contrario, este tipo de novedades sirve para revitalizar la silueta, recuperarla del olvido y permitir conseguir un par a aquellos que no pudieron (o quisieron) hacerse con uno en su momento. Además, sirve para dar segundas oportunidades a modelos que en su momento no tuvieron la explosión comercial que merecían.

Con este motivo, hemos querido preguntar a algunos amigos de Sneakerism qué opinan sobre las Air Max 97, su impacto y lo que representó este modelo en su momento, así como su vuelta.

Cristian Ortiz (@kickstian – Spain Kicks / Causeineedit)

A punto de cumplir los 20 años, pero por lo avanzado de su diseño podría confundirnos con una zapatilla recién estrenada, a pesar de no contar con flywire, flyknit o lunarlon. Nike promueve este vigésimo aniversario con una edición especial como homenaje a su éxito en el país de la bota, dónde eran y son comúnmente conocidas como ‘’la silver’’. En nuestro país, a pesar de su precio de venta en tiendas (por aquellas, por suerte, aún no existían los ‘resellers’) también tuvieron su éxito, sobre todo entre ciertas tribus urbanas amigas de la música de loops repetitivos a más de 150 bpms. Aquí familiarmente se las conocía como ‘las metal’, y a pesar de su inspiración en el tren bala japonés o contar con esa esencia del futurismo de finales de los 90 y la extendida obsesión por la cercanía de un nuevo milenio (hola efecto 2000), lo que más llamaba la atención (aparte de su precio) era la cámara de aire visible en todo su esplendor. Salidas al mercado 10 años después de las primeras air units visibles, este modelo fue el primero en contar con una cámara de aire cuya longitud alcanzaba la totalidad de la zapatilla. Comparte muchos más detalles con la air max 95, que con su predecesora am96 (aka. el rara avis de la saga), y así mismo se puede afirmar que (quizá por el éxito de las am97) las am98 son calificables como unas am7 2.0 Entre otras curiosidades, entre ciertos sectores más ‘inmovilistas’, esta nueva reedición no se ve con buenos ojos, por aquello de tocar un mito, a pesar de ser uno de los modelos de la saga que menos reediciones ‘ha sufrido’ (ni punto de comparación con las am1 o las am90, por citar un par). A día de hoy, siguen siendo uno de los modelos más futuristas de la familia Air Max. Por mal que le pese al señor Tinker Hatfield, en esta ocasión Christian Tresser le pasó la mano por delante. Vamos Tinker, no se puede ganar siempre. Como bonus track de curiosidades, quizá algunos recuerden su aparición en uno de los primigenios videos de 7Notas 7Colores, concretamente en el tema Buah!, dónde aparecía Mucho Muchacho luciéndolas saltando entre avionetas.

Marc Pàmies (Cordons Negres)

Antes de entrar al detalle de las zapatillas en sí, debo decir que soy partidario de que las marcas pongan en valor su trayectoria, con más o menos acierto, además de defenderla -por supuesto- con honestidad. Cuando hablamos de reediciones, se trata de eso: rescatar productos de otra época, destacar sus virtudes, remarcar la huella que dejaron, volverlos a ofrecer al público y a ser posible, intentar que éste los compre al precio propuesto. Pero detrás de todo ello, hay una historia, unas circunstancias concretas que han ido dibujando una imagen de marca y toda una cultura de producto que enriquece las diferentes opciones a las que tenemos acceso como consumidores.
Las Air Max 97 forman parte de una serie de por sí contradictoria. El concepto AIR MAX nació enfocado al running, todavía hoy se vende como tal, puede presumir de unas cifras muy significativas en cuanto a ventas, pero ¿quién ha utilizado o utiliza unas Air Max para correr? En cambio han conseguido convertirse en un icono indiscutible del streetstyle y en una de las series más representativas de Nike. Este tipo de paradojas suelen ser muy habituales en este “mundillo”, pero de vez en cuando es necesario recordar lo imprevisible que puede llegar a ser el mercado a la hora de aceptar un producto para un uso concreto, independientemente de cual sea la función original para el que ha sido creado.
Sin entrar en el papel que tuvieron las AM97 en su época, que no fue muy destacado en nuestro territorio, creo que son una propuesta adaptable al streetstyle contemporáneo y seguramente hoy tengan más posibilidades de conquistar a ese público -todavía minoritario- que quiere apartarse del mainstream establecido, que cuando se lanzaron en 1997. Resumiendo, para mí las Air Max 97 son un buen ejemplo de lo que representó el “ir más allá” que caracterizó a Nike durante la década de los 90.

Kike Marina (Sz9.es)

Lo primero es que Air Max 97 ya suponía la separación definitiva del running. La 95 era la primera Air Max diseñada para no ser usada por corredores. En el 96 hicieron un trabajo doble, por un lado lanzaron una Air Max con una imagen callejera y luego lo intentaron con una Air Max 96 II con una imagen más adecuada para corredores. 

En el 97 ya habían aprendido que los corredores no llevaban Air Max. La historia del diseño inspirado en el tren bala no llegó a conocerse hasta muchos años después; en su época la Max 97 se asociaba a un tipo de música (y drogas) muy determinado. El fin de siglo se acercaba y los diseños querían recordarnos que el futuro estaba cerca. 

Las reediciones la convirtieron en la zapatilla oficial de Italia. El mito cuenta que el boom comenzó cuando Dolce & Gabbana las llevaron en el cierre de uno de sus desfiles. Otros lo entroncan con el fenómeno Gabber que daba sus últimos coletazos. En cualquier caso, durante muchos años actuaban como geolocalizadores: si veías a alguien con unas Max 97 sabías que hablaría italiano.
Matilda Antón (@matildaedge – Taco Chicks – Sneakers Magazine)

Para mí, la Air Max 97 es un recuerdo de juventud. Yo sólo tenía 7 años cuando esta zapatilla nació, y pocos años después empecé a verla en los pies de muchos chicos del instituto por el que pasaba para ir al cole. Me alucinaba esa súper cámara de aire en la suela y me preguntaba si quienes la llevaban sentían que iban flotando. Las zapatillas “de chico macarra” han sido mi fijación desde peque, siendo la Presto, la Air Max 95 y la Air Max 97 las zapatillas que provocaban que se me cayera la baba.

Siempre he tenido un poco de obsesión con las zapatillas brillantes, y “la silver” siempre estuvo en mi punto de mira por ese detalle. Cuando me hice con mi primer par, pude comprobar que efectivamente, esa cámara de aire te da la sensación de ir caminando sobre nubes, y a día de hoy se ha convertido en una de las siluetas que más uso, por su comodidad y versatilidad a la hora de combinarla. 

Uno de mis “holy grails” es la Air Max 97 dorada, pero es imposible encontrarla en mi talla. Cuando me enteré que Nike reeditaba este modelo, casi di saltos de alegría… los dos pares que tengo están machacados de tanto uso y tenía miedo de no volver a encontrarlas jamás. Este 20 aniversario ha sido como un regalo para mi armario, para reponer los pares!